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Posted by on 12/19/17 in Crecimiento Personal, Familia | 0 comments

7 Lecciones de éste año

7 Lecciones de éste año

Cada año hago un recuento de las lecciones aprendidas en los meses anteriores. Les comparto mi aprendizaje durante este año.

  1. Pequeños cambios hacen una gran diferencia. Después de haber desarrollado un nuevo hábito, me encontré haciendo las mismas cosas de antes, levantándome tarde y recortando mi tiempo de ejercicio. Esto siempre me hace menos productivo y me obliga a pasar más tiempo en la noche haciendo cosas, lo que me hace acostarme más tarde y repetir el ciclo. La consecuencia natural de mantener ese horario fue sentirme mal conmigo mismo.  También me sentí desanimado.  No importa la vuelta que le daba al asunto, la mejor respuesta para recobrar el hábito de levantarme temprano era ir a dormir temprano. Cuando empecé a tomar la decisión de acostarme más temprano, primero fue a las 11:00, luego 10:45, hasta llegar a las 10:10PM.  Mientras más fiel soy con ese horario al acostarme, mucho más productivo soy con mi horario al despertarme.  Solo un pequeño cambio restauró mi productividad.
  2. Nada de calidad puede hacerse a la carrera. En mi profesión es muy fácil confiar en la experiencia para hacer las cosas rápido. Pero si uno tiene un compromiso con la calidad y con la excelencia, el buen trabajo requiere mucha atención a los detalles, requiere esmero, demanda todas mis facultades, toma tiempo.
  3. El enemigo más grande que tengo es la tentación hacia la mediocridad. Es muy sencillo y común ser mediocre. El mundo de hoy tiene amplios ejemplos de mediocridad en todas partes.  Hay líderes mediocres, compañías mediocres, trabajadores mediocres, profesionales mediocres, y aún ministros religiosos mediocres. ¿Y yo, soy mediocre? La respuesta la da la calidad de mi trabajo.  Para evitar la mediocridad, este año tuve que mantener una lista de cosas que tengo que hacer cada vez que me embarco en un proyecto. Para hacerlo bien, tengo que hacerlo de manera completa, sin cortar camino. Lo que hago, lo que digo, afecta a otras personas. Por lo tanto, he decidido dar lo mejor de mí, cada vez. Los logros no se alcanzan siendo mediocre.
  4. Mi actitud sobre el trabajo determina la calidad de lo que produzco. ¿Qué pienso sobre mi trabajo? Si lo percibo como una inconveniencia, un mal necesario, una pena que tengo que pagar, o una carga que me impide disfrutar la vida, no importa lo que haga, nunca voy a producir algo de calidad.  Solamente voy a hacer lo que tengo que hacer para que pase el tiempo y llegue el fin del día o el fin de semana.  Este año he aprendido a ver todos los aspectos de mi trabajo como importantes y necesarios. Todos esos aspectos requieren la misma cantidad de esfuerzo y esmero. Cuando veo el producto final encuentro placer en mi trabajo y me motiva a continuar a ese nivel.  De todas las personas que fallan en su trabajo, 89% lo hacen por su mala actitud, solo el 11% falla por falta de destrezas. Mi actitud es vital y es algo que puedo controlar: yo decido qué actitud tener sobre mi trabajo. Escojo ver lo que hago como importante y significativo.
  5. La calidad de mi trabajo afecta mi reputación. Como muchos de nosotros, mi nivel de actividad profesional depende de mi reputación. Para estar activo, debo enfocarme de la mejor manera posible en el proyecto en que estoy trabajando en éste momento.  De eso depende mi próximo proyecto. En mi diario escribo las cosas que voy aprendiendo sobre mis errores y las cosas que debo evitar la próxima vez. Este año tomé la decisión de hacer las cosas con excelencia desde el principio, de manera que todo sea de alto calibre. Cuando alguien examina mi trabajo, pueden notar la calidad, eso afecta mi reputación. Para quienes trabajan en una empresa o compañía, su calidad de trabajo determina su ascenso y posiblemente su salario.
  6. La calidad de mi trabajo se mide por la capacidad de aplicar mi pericia en situaciones complejas. Esto me obliga a mantenerme informado y a adquirir nuevas destrezas/conocimientos constantemente. Me falta tanto por aprender.  Este año aprendí que leer por lo menos 3 horas por semana en mi área profesional, me permite estar al tanto de mi campo, y me mantiene relevante. Así puedo integrar la nueva información con mi experiencia y resolver situaciones complejas.
  7. A pesar de mi aprendizaje y experiencia, debo mantenerme dentro del margen de mis competencias. Esto quiere decir que debo decir no a cosas, actividades y proyectos que me llevan a ejercer más allá de las áreas de mis fortalezas. Cada vez que voy más allá de mi área de competencia cometo errores y hago un trabajo mediocre.  El principio vital de la excelencia es mantenerme dentro de mi área de pericia o fortaleza para rendir al 100%.  Este año me fue muy bien dentro del marco de mis competencias y sobre todo me trajo satisfacción. Pienso hacer lo mismo cada año.
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